domingo, 18 de octubre de 2009

El Pacará de Segurola

Foto: Periódico Boedo 15 de julio de 1939 En la esquina de Puán y Baldomero Fernández Moreno, a metros del parque Chacabuco, había un árbol cuando no existían calles, sólo un gran quinta con una casona colonial donde, infatigable, el deán Saturnino Segurola luchaba salvando vidas, con la aplicación de la vacuna antivariólica.En aquellos tiempos esta mansión pertenecía a Romualdo Segurola, hermano del deán; con el correr de4 los años se...

Asistencia Pública en Buenos Aires

La historia de los primeros auxili0s en Buenos Aires se remonta a la época colonial enl que ya preocupaba a los gobiernos, según se comprueba por documentos de hace más de dos siglos La historia de los primeros auxilios en Buenos Aires se remonta a la época colonial, en la que ya preocupaba a los gobiernos, según se comprueba por documentos de hace más de dos siglos. Como estos no contaban con elementos suficientes para sostener y dirigir...

Los Terceros

Escasos son los datos que poseemos acerca del aspecto deBuenos Aires en los albores del siglo XVI,debemos confiar en informaciones llegadasde los viajeros y en las huellas e indiciosque quedaron de ese tiempo.Cuando Garay fundó la ciudad eligió la meseta limitada por la Plaza San Martín y el Parque Lezama.Esa meseta era el paraje más seguro contra la crecida del río, tenía en sus puntos más sobresalientes veinte metros de altura sobre el nivel...

Costanera Sur

El destino no quiere un romance entre Buenos Aires y el río Hasta hace no muchos años la Costanera Sur era un remedo de playa para los porteños que se cocinaban en los tórridos veranos de la ciudad. Al asomarse al murallón, el agua marón del río más ancho del mundo, tentaba al más valiente. Y, valiente había que ser –o suicida– para introducirse en esa fauna de salmonellas y otras yerbas. Pero no siempre había sido así. Allá por 1915...

Cafés de Boedo III

Yo lo trepé a Boedoviniendo del cruce con Chiclana¡Y era muchacho!Mi barrio de lonjeado cieloDel bodegón humoso y la cantina gringaDe la murra y la canzoneta nostálgicaLabriega, acaso… “la violeta”(Julián Centeya) La pintura que Julián Centeya (1), el “hombre gris de Buenos Aires”, así lo llamaban, hace del barrio en su poema “Boedo”, es entrañable. Él era habitante y habitué de cafés como “La Puñalada”(2), que junto con Homero Manzi y los hinchas de Huracán lo contaba entre sus parroquianos. En la esquina sudoeste de Boedo y Rondeau,...

Cafés de Boedo II

La literatura y el arte boedense se acunaron en sus cafés. Trascendido el límite barrial, ganaron luego un merecido espacio en el “Olimpo” cultural porteño. Allá por 1930, a lo largo de seis cuadras, que van por Av. Boedo desde México a Independencia, existían 68 locales donde funcionaban cafés, despachos de bebidas, bares automáticos y confiterías; todos ellos muy concurridos. Los cafés que eran el lugar de reunión preferido por los artistas y poetas, fueron testigos en muchas ocasiones del drama del autor incomprendido y, de las telas...

Cafés de Boedo I

Cuando Boedo era solo un camino recorrido por tropas y carretas que cruzaban alfalfares, quintas, tambos y hornos de ladrillo, las diversiones y el descanso se emparentaban con el hombre de a caballo. Había por esta zona pulperías como la de Gades, situada en Chiclana y Loria, que tenía canchas de bochas, donde se armaban riñas de gallos y reunión para copas y baraja. Con la inmigración a esa pampa le nacieron desperdigadas casitas y almacenes esquineros con despacho de bebidas, donde destacaba el estaño. El tiempo pasó y esos “despachos...